He diseñado una bandera para nuestro pueblo y para
todos aquellos que deseamos que siga creciendo y avanzando. He jugado con el
binomio fe y lucha, por lo que la bandera es una espada cuando está apaisada
que se transforma en una cruz en posición vertical. A la vez, he querido
representar el cruce de caminos que siempre confluyen en esa Peña que domina
nuestra verde vega y que es a su vez el eterno soñador que mira a la luna
anhelando alcanzar algún día sus deseos. Y en esa luna, que también es la
nuestra, la Cruz de Santiago, patrón de Cartaojal y emblema de la orden a la
que da nombre este Santo y que tenía como misión principal la protección de los
peregrinos en su camino, ruta que en su versión mozárabe pasa por nuestro
pueblo. Si observamos la bandera en posición horizontal, la cara, silueta
recortada por la peña en la luna, es el hombre o la mujer que tiene presente la
fe en sus posibilidades mientras trata de conseguir sus objetivos, representada
en este caso por la pequeña cruz a la que mira y que también se transforma en
espada cuando giramos la bandera a posición vertical, volviendo a convertir al
guerrero en el soñador de piedra que anhela la lucha. A los pies de la Peña, y
en la mente del guerrero, un lema que más que una declaración de intenciones es
una meta: Cartaojal Pueblo.
He encargado unas banderas pequeñas en papel de pegatina para que quien quiera pueda pegar una en su vehículo. Si estás interesado en tenerla y tienes un coche, moto, furgoneta, tractor ... o camión donde pegarla, puedes pedírmela en unos días. No habrá muchas, por lo que sólo se la entregaré a quien tenga intención de ponerla. (Ángel López)