Verificación de los datos: ¿Son realistas estas temperaturas?
Para que nuestra hipótesis sea válida, primero debemos comprobar si los datos que barajamos son coherentes con la situación actual:
El lunes es nuestra referencia: Hemos confirmado que en nuestro pueblo el termómetro bajó de 11-12 °C a unos 4 °C en el momento del impacto. Ese contraste de 7-8 grados fue el "motor" del viento.
El martes (Hoy): Los modelos confirman una estabilización térmica con mínimas de 5 °C. Es un ambiente frío y estable.
El miércoles/jueves (Nuestra predicción): La llegada de una masa de aire subtropical (advección cálida) previa al frente frío es un hecho técnico. Los modelos indican que la temperatura subirá de forma anómala durante la madrugada del jueves, pudiendo alcanzar los 13°C a las 8 de la mañana e incluso los 15 °C durante el día.
La Hipótesis: El riesgo del "frente de racha" sobre suelo saturado
Nuestra teoría se basa en el comportamiento de los frentes fríos activos. Si el miércoles es el día del agua (con avisos de hasta 60 litros por metro cuadrado), el jueves será el día del cambio de masa de aire.
Aquí planteamos nuestra hipótesis: "Si el jueves a las 08:00 horas el termómetro marca 13 °C y la humedad es máxima, la entrada del aire frío polar actuará como una cuña mecánica. Al ser el aire frío mucho más denso, obligará al aire cálido acumulado el miércoles a subir de forma explosiva, pudiendo generar vientos fuertes y súbitos, muy similares a los del lunes".
¿Por qué el jueves podría ser traicionero?
Bajo esta hipótesis, el jueves presenta un riesgo añadido que no tuvimos el lunes:
Inestabilidad por contraste: Pasar de 13-15 °C a 5 °C en pocos minutos supondría un intercambio de energía mayor que el que vivimos el lunes (que partía de 11 °C). A mayor diferencia térmica, mayor velocidad de desplome del aire.
Resistencia del suelo: El lunes el suelo estaba más compacto. Tras las lluvias intensas que se esperan para el miércoles, el jueves el terreno estará saturado de agua. Físicamente, un árbol tiene mucha menos estabilidad en barro que en tierra seca; por tanto, una racha de viento idéntica a la del lunes podría causar más daños el jueves debido al estado del suelo.
La paradoja de los 16 °C
Es muy posible que, al mirar las aplicaciones del tiempo, veamos que el jueves la temperatura sube y pensemos que el peligro ha pasado. Sin embargo, en esta situación, el calor es el aviso:
Aunque las previsiones marquen temperaturas suaves de hasta 16 °C para el jueves, no debemos confundir calor con calma. Precisamente ese aire templado es el combustible que la Borrasca Leonardo necesita para generar vientos de gran intensidad. Es precisamente esa la situación que se ha dado hoy.
La hipótesis sigue estando viva: el riesgo de repetir un escenario como el del lunes es elevado, con el agravante de que el suelo estará saturado de agua por las lluvias del miércoles, lo que reduce drásticamente la resistencia de árboles y estructuras ante las rachas de viento.
Con esta hipótesis, que esperamos que no se cumpla, sugerimos que el peligro del jueves no es solo la lluvia, sino la transición térmica. Nos advierten mucho de la situación del miércoles, pero el jueves podría ser muy traicionero y aún más peligroso. Es posible que el miércoles nos centremos en el agua, pero el momento más crítico llegará cuando la lluvia empiece a remitir y el aire frío entre barriendo Andalucía.

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